martes, 27 de diciembre de 2011

Los orígenes e historia de la conciencia, de Erich Neumann

Mónica ha encontrado una traducción de Los orígenes e historia de la conciencia, de Erich Neumann que se puede comprar online. Si haces clic en el título te lleva al blog del traductor.
http://traduccionesjunguianas.blogspot.com/
Gracias, Mónica.

martes, 13 de diciembre de 2011

El agua tiene memoria

https://www.youtube.com/watch?v=cWLPFK3sXdw




I made anew transcript of the English text: I have never seen such abstruse transcription! I found it quite unbearable, even if it is automatically generated!!!

To what extent is water capable of picking up information?

What does it perceive?

And how does it remember it over time?

0:11 The aerospace Institute in Stuttgart has discovered a relatively simple way of

0:15 making the structure of a drop of water visible.

0:19 The researchers have found their efforts rewarded with insights

0:22 into a very beautiful world.

0:24 Each drop has a face of its own, unmistakable and unique.

0:28 Why are the individual drops to different from one another?

0:33 We got a lot of people to come to a lecture hall here at the institute.

0:37 We gave them all the same water and had them make drops, all at exactly the same time.

0:41 Then we discovered that each individual produced different images from the same water.

0:47 And here you can see the results.

0:51 You can see that the images of the individual students are different,

0:54 but those of one given student are quite similar. This is the work of the first experimenter,

0:58 this is of the second, this is of the third and this is of the fourth.

1:02 Individually they can quite easily be reproduced.

1:10 But you would never have thought that they are all of the same water,         

1:13 because when you compare the images of the different people you can see big differences.

1:15 Then we undertook experiments to find out what things changed if we put something into the water.

1:19 A real flower was placed into the water,

1:25 and a while later we took a drop of water. And here you can see one of the pictures.

1:30 It is a typical image you can see when you put a flower into the water.

1:33 You could recognize the flower in every single drop of water in this glass of course.

1.41 So it can be reproduced and has significance.

1:45 And if you put a different flower in here, for example a Sweet William flower,

1:49 then all the drops in this water would look like a Sweet Williams flower.

1:57 The statement that water has a memory practically changes our whole way of looking

2:01 at the world of course.

2:04 Let’s travel down the Rhine

2:07 the water is flowing down the Rhine picking up information wherever it goes

2:11 So the water has more information at the mouth of the Rhine than it had at its source

2:15 So the Dutch, living at the mouth of the Rhine,

2:20 when they drink that water, they also drink all that information.

2:24 Thus the world’s oceans no longer are something that separates us

2:28 but instead are a giant storehouse of information

2:32 perhaps a medium for carrying data into the world.

 

 

 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Extracto de Respirar con árboles

Brigitte Hansmann

El caso de Muguet

El caso de Muguet ilustra la existencia de un campo independiente de tiempo y espacio que contiene la memoria de sucesos de la cual Muguet no tenía conocimiento. Sin embargo, influían en su vida de una manera irresistible. Muguet acudió a mí para que la supervisara en su trabajo con un cliente seropositivo. En la primera sesión con ese cliente sucedió algo que no llegó a entender. Tuvo la sensación como si una fuerza primaria tomara posesión de ella, cuando su cliente, John, le contó que al nacer (en casa), el médico le dijo a su madre que un niño así no iba a poder vivir. Para no establecer un vínculo con él, la madre se negó a cogerlo en brazos y pidió que lo pusieran en el estudio del padre donde la abuela se aseguró de que tuviera todo lo necesario para sobrevivir. Y sobrevivió.

John era extremadamente inteligente y creativo y Muguet se quedó bastante prendada de él. Estaba furiosa con el médico y la madre. Aunque podía entender su enfado, la intensidad de su sentimiento le llamó la atención porque parecía fuera de lugar. Se dio cuenta de que se había activado algo en ella y que debía prestar mucha atención a lo que decía y hacía con ese cliente. Trabajó con él durante varios meses manteniéndose bajo estrecha supervisión en terapia con una analista junguiana de la vieja escuela y en sesiones conmigo. Estaba encantada de verlo responder muy bien al tratamiento. No obstante, no podía librarse de una especie de obsesión con John, hasta tal punto que casi todos sus pensamientos giraban alrededor de él; su vida parecía tener una sola finalidad, la de salvar la vida de John. Aunque la terapia y la supervisión conmigo la ayudaban a mantener sus sentimientos a raya y a observar sus límites profesionales con él, no comprendía qué era lo que había activado el arquetipo de la Gran Madre que se había apoderado de su vida. Finalmente llegó a la conclusión de que debía terminar el tratamiento porque sentía que no iba a poder confiar en su capacidad de mantener los límites del contenedor en el que tenía lugar el trabajo terapéutico con John y que corría el riesgo de ser engullida junto a él por el arquetipo.

Tardó meses en superar la gran decepción que sintió consigo misma por lo que consideraba un fracaso imperdonable. Fueron los resultados que observaba en el trabajo con sus otros clientes los que la convencieron de que renunciar a su vida como practicante de DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos sería exagerado. Finalmente se recuperó.

Años más tarde, en ocasión de una visita a su madre, Muguet encontró una foto de una lápida con dos nombres: Núria, la primera mujer de su abuelo, y Margarita, su hija. La hija había muerto un mes después de nacer y la madre un año y medio más tarde. Muguet sabía que su abuelo había estado casado con otra mujer antes de casarse con su abuela, pero no sabía nada de la hija ni de las circunstancias de su muerte. Se le disparó la curiosidad. Intentó hacer averiguaciones, tirando de todos los hilos que se le ocurrían. Pero nadie sabía nada de lo que había sucedido, ni existía ningún tipo de documentación. Un día fue de paseo con su madre y se encontraron con una amiga del colegio de ésta y se pararon para charlar. Aunque vivían a sólo una calle de distancia, hacía veinte años que no mantenían una conversación. Muguet habló de su investigación. La amiga de su madre le dijo que en su familia había personas emparentadas con la familia de la primera mujer y que iba a preguntar para ver si alguien sabía algo. Al día siguiente llamó para contarle a Muguet que había hablado con una tía abuela que tenía hoy más de ochenta años y que en aquel entonces tenía cuatro. Esa señora recordaba muy claramente lo impresionada que se quedó al oír el veredicto del médico que atendió el parto de la primera mujer del abuelo de Muguet: “una niña así no va a poder vivir”.

Cuando Muguet oyó esas palabras, en seguida recordó cuando las había oído por primera vez, aunque entonces habían sido pronunciadas en otro idioma. Aún estaba en el teléfono con la amiga de su madre, cuando la situación con su ex-cliente John se esclareció ante sus ojos. Esa fuerza primaria que se había apoderado de ella al oír esas palabras en la primera sesión con John diez años antes pertenecía al campo de fuerza de la primera mujer de su abuelo. A la luz de ello, entendió la intensidad de su sentimiento y la pulsión de dar su propia vida para salvar la de él; es propio de una madre sentir eso. Al oír esas palabras, “Núria” tomó posesión de Muguet y se apoderó de su presencia con su cliente. Muguet tuvo la claridad suficiente como para reconocer que necesitaba ayuda, pero no consiguió liberarse de su agarre, por lo que resolvió poner fin a esa situación para evitar un mal mayor, y eso casi le partió el corazón.

Cuando Muguet finalmente logró comprender lo que había sucedido en su trabajo con John, fue un gran alivio entender qué era lo que había tomado posesión de ella. Al mismo tiempo sintió una gran intriga con respecto a cómo pudo suceder aquello y mucha gratitud por tener la oportunidad de aprender de semejante experiencia en su propia piel. Lo mismo es cierto para mí, ya que Muguet me permitió acompañarla en ese proceso y escribir sobre su experiencia. Cuando volvió a contactar conmigo para contarme lo que había descubierto, yo estaba plenamente dedicada a intentar comprender la intervención física del DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos para poder describirla al colectivo profesional. Me interesaba especialmente el trabajo de Mae Wan Ho y Jim Oschman sobre la retícula de cristal líquido que se extiende a través de todos los niveles del cuerpo desde lo macroscópico hasta lo microscópico, su exquisita sensibilidad y capacidad de respuesta a señales débiles y su capacidad de transmitir información a cerca de la velocidad de la luz.

Cuando se lo describí a Muguet, casi lanzó un grito: “¡Sí! Esto es lo que ocurrió.” Describió la sensación que experimentó al oír a John pronunciar las palabras "un niño así no va a poder vivir", como si la hubiera alcanzado un rayo. Una inmensa cantidad de energía atravesó su cuerpo en un instante y tomó posesión de ella hasta el último recoveco, desde lo macroscópico hasta lo microscópico. Aquellas palabras debían ser la señal débil que inició algo así como un cambio coherente de polaridad en las moléculas de agua en su organismo.

“De hecho, la sensación fue muy agradable,” constató Muguet. “Me sentí muy poderosa. Tenía fantasías de cómo iba a demostrarle al mundo entero que el sida podía curarse. Habría sido muy fácil dejarme llevar por ello. Era increíblemente atractivo, con la inmensa carga energética que lo acompañaba. Estoy convencida de que fue mi entrenamiento continuo para permanecer atenta a la relación entre mi cuerpo y el campo gravitatorio de la tierra lo que me permitió darme cuenta de que estaba sucediendo algo fuera de lugar. La carga energética de mis tejidos me estaba tirando hacia arriba, alejándome del suelo y fue al constatar que no podía descansar en mí misma y respirar como podía antes que supe que necesitaba ayuda.” Por una parte, el campo gravitatorio de la tierra le sirvió como marco de referencia para su cuerpo y por otra, la guió su compromiso con el campo creado por el marco terapéutico, así como la conciencia de que se había activado el arquetipo de la Gran Madre; todo ello permitió a Muguet guardar la compostura y salvaguardar la relación terapéutica mientras duró.

Al intentar comprender cómo había caído bajo el hechizo del campo de Núria, Muguet descubrió que al casarse con el abuelo de Muguet, Núria había aportado como dote la casa en la que vivía la familia de Muguet y un terreno que valía una pequeña fortuna. La abuela de Muguet siempre había insistido mucho en cuidar de la tumba de su predecesora, pero este aprecio se truncó y se perdió debido a sucesos anteriores al nacimiento de Muguet. Muguet creció sin conocimiento del patrimonio que Núria había aportado a la familia. Tenía una vaga noción de su existencia, pero no sabía nada sobre su historia. Ella era ahora la heredera de la casa que, a esas alturas, estaba gravada con una deuda tan grande que su madre vivía con el constante temor de que el banco la iba a desahuciar. El terreno se había vendido hacía muchos años para cubrir parte de la deuda. Cuando Muguet descubrió que la casa y el terreno habían sido la dote que Núria había aportado a la familia, pidió a su maestra budista que llevara a cabo una ceremonia de ancestros para ella. En vida de su madre, Muguet logró conservar la casa y, después de su muerte, en plena crisis inmobiliaria, logró venderla de tal modo que pudo saldar la deuda e, incluso, quedarse con una pequeña suma.

En un nivel más íntimo, debido al hecho de que ahora podía ver a Núria, Muguet pudo diferenciarse de algo que la había poseído no sólo desde la primera sesión con John sino desde que nació. Al descubrir a Núria y su historia, resultó que algunas de las cosas que Muguet había encarnado en su vida pertenecían, en realidad, a Núria y simplemente se desvanecieron. Al reconocerla como a una de sus ancestros, a pesar de no existir ningún vínculo de sangre entre ellas, Muguet quedó libre para ser ella misma y descubrir quién era. En un principio no fue más que una sensación que experimentó íntimamente, pero con el tiempo se hizo patente que otras personas también percibieron un cambio en ella, entre ellos un hombre que estaba secretamente enamorado de ella desde hacía años. Ahora es su marido.

La manera en la que Muguet describió la sensación en su cuerpo, al oír aquellas palabras, suena exactamente a cómo las limaduras de hierro se organizan en una forma determinada al entrar en el campo generado por un imán. No es que la información estuviera en su cuerpo, pero su cuerpo estaba bajo la influencia de un campo de fuerza absolutamente ineludible. Fue capaz de tomar conciencia de su fuerza y ganar cierto grado de libertad de movimiento gracias al continuo cuidado por no perder el alineamiento con respecto a la fuerza mayor del campo gravitatorio. Pero logró liberarse de él realmente tan sólo cuando lo reconoció por lo que era, porque entonces pudo desarrollar una relación con él que le permitió saldar la deuda de reconocimiento que su familia tenía con Núria.

La falta de reconocimiento por la aportación que Núria hizo a la familia creó un campo de fuerza en el que nació Muguet. Fue una de las influencias ambientales que habían configurado su vida, su cuerpo, su conducta… En este sentido, por así decirlo, ese campo se encarnó en ella, pero no creo que el recuerdo de aquellas palabras se encontrara en su cuerpo, ni a su alrededor, sino más allá del tiempo y el espacio, en un campo no local in-formativo. Cuando oyó aquellas palabras pronunciadas durante la primera sesión con John, la intensidad del campo de fuerza de Núria subió al nivel máximo. Fueron unas pocas palabras nada más, pronunciadas en otro idioma. No fueron las palabras en sí, sino el sentido devastador de lo que comunicaban lo que abrió la llave de paso que activó el campo y forzó a Muguet a seguir sus mandatos.

Su alineamiento con los mandatos de los campos de fuerza mayor, el gravitatorio por una parte y el del sagrado espacio de curación por otra, la salvaron de caer por completo bajo el hechizo del campo arquetípico de una madre dispuesta a dar su vida para salvar la de su hija. Sin embargo, permaneció bajo su influencia hasta que, en el curso de su dedicación continuada a esos campos mayores, acabaron por llevarla a descubrir finalmente la información necesaria para romperlo. En todo caso, lleva su tiempo reconocer las diferentes áreas de la vida de una persona afectadas por la influencia de semejante campo y desenredarlas. Es un paso muy importante reconocer el patrón, pero luego hace falta tiempo y práctica para desarrollar, incorporar y encarnar una alternativa.

La exquisita sensibilidad y capacidad de respuesta de la retícula de cristal líquido que se extiende a través de todo el organismo de Muguet la hicieron caer bajo el poder de una dinámica que había tenido lugar antes de que naciera. La exquisita perspicacia que había logrado a base de educar su percepción durante muchos años, le advirtió de que algo perjudicial había ocurrido en aquella primera sesión con John; y fue también lo que despertó su curiosidad al ver la foto de la tumba. Las dinámicas que tenían lugar en su cuerpo la informaban acerca de unas dinámicas que lograría entender plenamente tan sólo al cabo de varios años, cuando adquirió conciencia de las circunstancias en las que se originaron. Sin embargo, su continua atención a los campos de fuerza mayor, el gravitatorio y los arquetípicos, le ayudó a mantenerse a salvo de lo que habría podido convertirse en un escollo para su vida profesional y personal si se hubiera dejado llevar por los impulsos que sentía en su cuerpo. Aunque no tuviera toda la información, sabía que ser poseída por el arquetipo de la Gran Madre le haría daño a ella misma y a su cliente.

La existencia de un campo in-formativo no local que almacena memoria, me parece la única explicación del efecto tan devastador de aquellas palabras sobre Muguet. En cuanto a la intensidad, una simple frase parece una señal realmente débil, si no fuera por el impacto emocional que esta frase tuvo en la persona a quien iba dirigida originalmente. De una manera u otra, una correspondencia con ese impacto emocional, o el suceso del cual surgió, se implantó en el cuerpo de Muguet durante su desarrollo, ya sea en la matriz de su madre o en la matriz social de su familia; la resonancia mórfica parece una explicación razonable de cómo esto pudo suceder.

Más allá del escenario de este caso en particular, los campos arquetípicos ofrecen un marco de referencia comparable al campo gravitatorio en todos los ámbitos de la vida. Los profesionales del campo de ayuda y asistencia sanitaria pueden alinearse con tradiciones que han curado y ayudado desde hace muchas generaciones y en muchas culturas. Las personas que ofrecen servicios, productos o su mano de obra, pueden alinearse con los principios que constituyen un comercio justo: verdad, justicia, valor y seguridad[1]. Las funciones de madre y padre pueden ser distintas en las diferentes especies y culturas humanas, pero en todos los casos incluyen engendrar, gestar, contener, proteger, nutrir, educar y preparar para las funciones adultas. En términos arquetípicos, las funciones maternas suelen ir dirigidas más bien hacia los aspectos internos de la vida y las funciones paternas, a los aspectos externos. No obstante, a excepción de engendrar y gestar, tanto hombres como mujeres pueden desempeñar funciones maternas y paternas, siempre y cuando desarrollen los correspondientes aspectos en su propio ser.

[…]

Las condiciones propicias para poder asistir a una persona en el reconocimiento de los patrones que configuran a su psique se conocían ya en los templos de Asclepios, el dios de la medicina y la curación en la antigua Grecia: se establecía un horario fijo, un espacio fijo y unos honorarios fijos, se aseguraba el anonimato y la confidencialidad y se procuraba un sofá de piedra donde la persona afligida podía tener los sueños que le iban a revelar la solución a sus problemas. Los practicantes de DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos hemos sustituido el sofá de piedra por una camilla acolchada lo suficientemente ancha para que la persona pueda relajarse en ella, sin riesgo de que le vayan a caer los brazos por los lados. En vez de sueños, estudiamos las formas del cuerpo y lo que expresan de la vida de la persona para encontrar una solución al problema por esta vía. Más allá de esas diferencias, entendemos la importancia de crear un espacio lo más claramente definido que sea posible en el que pueda tener lugar el encuentro terapéutico. Es de esperar que el profesional se mantenga al día en el conocimiento de la configuración de su propia psique en la medida de lo posible, para que pueda tener conciencia de lo que aporta a la interacción en este encuentro.

Gracias a la disciplina de atender a esos referentes externos, Muguet se dio cuenta de que había caído bajo el poder de algo que no lograba entender ni gestionar, ni siquiera con ayuda externa. Sin la atención a esos referentes externos, seguramente habría caído en el orgullo desmesurado, el cual, por otra parte, era el medio que John usaba para mantener a raya las emociones que amenazaban con despedazarlo como animales salvajes. En el campo de interacción, se encuentran las resonancias de ambos sistemas, se sintonizan mutuamente y, por lo general, la más fuerte se sobrepone a la más débil. Sin el respaldo de la resonancia milenaria de las coordenadas del espacio terapéutico, en este caso, la más fuerte habría sido la de John, ya que Muguet no tenía conciencia de los sucesos en el campo de su familia que resonaban con la experiencia vital de John, con lo cual carecía de medios para gestionarse con respecto a ellos.



[1] Anna E. O’Brien escribe: "El comercio justo es una forma preexistente que incorpora cuatro patrones arquetípicos y universales (verdad, justicia, valor y seguridad) que sirven para reconocer patrones de información en cualquier ámbito y especialmente en el mercado.” Hawk Wisdom – Self Defence For The Marketplace, in the process of publication, aeobrien1@verizon.net